domingo, 24 de mayo de 2009

""Luces de Bohemia" de Ramón María del Valle-Inclán".

Luces de Bohemia es un esperpento publicado por Valle-Inclán en 1924. Se trata de un esperpento trágico sobre la vida literaria en la sociedad española.
El protagonista, Max Estrella, sale por la mañana de su casa con Don Latino, para reclamar que le paguen más por la novela que ha vendido Don Latino. No logran mejorar el precio y terminan en una taberna emborrachándose. Horas más tarde, la policía lo encuentra por la calle metiendo escándalo con un grupo de jóvenes modernistas por lo que es conducido a la cárcel, donde tiene que pasar la noche. Consigue salir de la cárcel gracias a la intervención de un redactor en jefe del periódico “El Popular”. Al salir va a ver al Ministro de Gobernación, antiguo compañero de estudios, con el fin de pedirle satisfacción por lo que le ha ocurrido. El ministro promete darle un dinero cada mes, pero no le da satisfacción. De ahí marcha a un café, donde invita a cenar a Don Latino y a Rubén Darío. Ya camino a su casa tiene una visión de la muerte y a la mañana siguiente lo encuentran muerto unas vecinas. El esperpento concluye con el entierro de Max y cómo Don Latino se emborracha en una taberna.
Todo el esperpento tiene por fin destacar la decadencia y la imposibilidad de la vida literaria en la sociedad española. Valle-Inclán ironiza, satiriza y estiliza grotescamente la realidad.

sábado, 23 de mayo de 2009

Fray Luis de León nació en Belmonte en 1527. Su familia se trasladó muy pronto a Madrid, y él mismo, cuando cumplió los catorce años, marchó a estudiar a Salamanca, ciudad que constituyó el centro de su vida intelectual como profesor de su universidad. Allí ingresó en la Orden de los Agustinos (Orden de San Agustín), profesando el 29 de enero de 1544. Estudió filosofía con Fray Juan de Guevara y teología con Melchor Cano. La exégesis bíblica se la dirigió Cipriano de la Huerga. Bachiller en Toledo y doctor en Teología por Salamanca.
Empezó su lucha por las cátedras: la de la Biblia, la de Santo Tomás. Estuvo un periodo en la cárcel (en Valladolid, en la calle que ahora recibe el nombre Fray Luis de León) por traducir la Biblia a la lengua vulgar sin licencia, concretamente, por su célebre versión del Cantar de los cantares. Encarcelado escribió De los nombres de Cristo y varias poesías entre las cuales Canción a Nuestra Señora. Tras su estancia en la cárcel (del 27 de marzo de 1572 al 7 de diciembre de 1574), fue nombrado profesor de Filosofía Moral y un año más tarde obtuvo la cátedra de la Sagrada Escritura. En la universidad fue profesor de San Juan de la Cruz, que se llamaba por entonces Fray Juan de Santo Matía.
En Salamanca se divulgaron pronto las obras poéticas que el agustino componía como distracción, y atrajeron las alabanzas de sus amigos, los humanistas Francisco Sánchez de las Brozas (el Brocense) y Benito Arias Montano, los poetas Juan de Almeida y Francisco de la Torre, y otros como Juan de Grial, Pedro Chacón o el músico ciego Francisco de Salinas, que formaron la llamada Escuela de Salamanca o salmantina.
Las envidias y rencillas entre órdenes y las denuncias del catedrático de griego León de Castro entre otros profesores, le llevaron a las cárceles de la Inquisición bajo la acusación de preferir el texto hebreo del Antiguo Testamento a la versión latina (la traducción Vulgata de San Jerónimo) adoptada por Trento, lo cual era cierto, y de haber traducido partes de la Biblia, en concreto el Cantar de los Cantares, a la lengua vulgar, cosa expresamente prohibida por el reciente Concilio de Trento y que sólo se permitía en forma de paráfrasis. Por lo primero fueron perseguidos y encarcelados también sus amigos los hebraístas Gaspar de Grajal y Martín Martínez de Cantalapiedra. Aunque era inocente de tales acusaciones, su prolija defensa alargó el proceso, que se demoró cinco largos años, tras los cuales fue finalmente absuelto. Parece cierto que se puede atribuir la décima que presuntamente, al salir de la cárcel, escribió en sus paredes:
Aquí la envidia y mentirame tuvieron encerrado.¡Dichoso el humilde estadodel sabio que se retirade aqueste mundo malvado,y, con pobre mesa y casa,en el campo deleitoso,con sólo Dios se compasay a solas su vida pasa,ni envidiado, ni envidioso!
[LEE SUS MEJORES OBRAS]

viernes, 22 de mayo de 2009

"Emilia Pardo Bazán: la cuentista".

Emilia Pardo Bazán nació en La Coruña el año 1852, hija de una familia aristocrática. Ya desde muy niña demostró una gran afición por la lectura y empezó a escribir con gran precocidad. En 1868 se casó y se fue a vivir a Madrid.
Viajó mucho por Europa y dio conferencias en París. Siempre se mantuvo atenta a las novedades literarias europeas, y en 1881 fue la primera que divulgó y defendió el Naturalismo francés en España en una serie de artículos recogidos después en libro con el título de La cuestión palpitante . Unos años después fue también una de las primeras en señalar el declive del Naturalismo y su sustitución por nuevas corrientes espiritualistas. Sostuvo una relación con Galdós, de la que se ha conservado la correspondencia amorosa. Fue una mujer independiente, excepcional en la España de su época y precursora de las ideas feministas actuales.
La escritora siempre encontró serios obstáculos para lograr el reconocimiento de los ambientes intelectuales, reacios a admitir mujeres. Tuvo que esperar hasta 1916 para ser nombrada catedrática de Literatura, venciendo la oposición de los profesores de la Universidad Central de Madrid. No logró, sin embargo, ser admitida en a Real Academia Española.
Murió en 1921.

jueves, 21 de mayo de 2009

""La incógnita" de Benito Pérez Galdós".

Próximamente...

  • (Sinopsis de Benito Pérez Galdós - "La incógnita" (noviembre 1887 - febrero 1888).

miércoles, 20 de mayo de 2009

"Felipe II y la Lonja de Mercaderes de Sevilla (1572)".

La antigua Lonja o Casa Lonja de Sevilla se crea tras el acuerdo alcanzado por el arzobispo de la ciudad don Cristóbal de Rojas y Sandoval con el monarca Felipe II en 1572 para la construcción de un edificio específico para los tratos de compra-venta de los mercaderes de Sevilla de aquella época.
En efecto, durante la breve estancia de quince días que de monarca pasó en los Reales Alcázares de esta ciudad en 1570, pudo ver los tratos que los mercaderes realizaban en las gradas de la Catedral de Sevilla, en el interior del Patio de los Naranjos e incluso dentro del propio templo en días de lluvia, lo que ocasionaba las continuas quejas y protestas del arzobispo. Por ello, el rey considerando estas razones acuerda que se haga una Lonja en lugar conveniente "y a propósito para dicho efecto". Para dicha Lonja elabora un proyecto Asensio de Maeda, si bien el que se llevó a la práctica fue el del arquitecto real Juan de Herrera; y aunque éste redactó su propuesta en 1572, la obra no se comienza hasta diez años más tarde. El edificio se levanta exento y sobre unas gradas para superar el desnivel del terreno, elegido junto a la antigua judería, entre la Catedral y las murallas del Alcázar. Su planta es prácticamente un cuadrado, albergando en su interior un patio monumental donde se superponen semicolumnas dóricas y jónicas, como en el Claustro de Los Evangelistas del Monasterio del Escorial, con el que la Lonja sevillana guarda ciertas similitudes. A causa de las ocupaciones de Juan de Herrera en otras obras reales, las de la Lonja de Sevilla las dirige su aparejador Juan de Minjares, quien apenas introduce modificaciones, simultaneando este trabajo con los que por entonces realizaba en la Alhambra de Granada. Se trata de un gran edificio renacentista concebido dentro de los más estrictos cánones de los tratadistas clásicos, aunque sin imitarlos; pues en él Herrera plasma sus personales y claros conceptos arquitectónicos. En su fachada predomina la masa sobre los huecos, y su vista causa la grata sensación del contraste producido entre la piedra y el ladrillo, a cuyos efectos cromáticos se suman las luces y sombras creadas por los finos resaltos de su ritmo pausado. No obstante, el ambiente artístico de la ciudad acaba apareciendo, incluso transformando las previsiones de Herrera para esta Lonja, debido tanto a la lentitud de las obras como a la intervención en ella de dos artistas: Miguel de Zumárraga y sobre todo a Alonso de Vandelvira, hijo del gran arquitecto Andrés de Vandelvira, quien desde 1589 ocupa el puesto de aparejador de la Lonja, y luego el de arquitecto de la misma a partir de 1610, y a quien se relaciona el diseño de las galerías del piso alto y sus espléndidas bóvedas. A Vandelvira le sucede el citado Miguel de Zumárraga sin que llegara a concluirlas, cosa que haría ya en 1646 Pedro Sánchez Falconete, arquitecto a quien se puede considerar como el epílogo de la arquitectura sevillana del renacimiento. Posteriormente este noble edificio sería destinado a fines más importantes que para los que fue creado, pasando a ser sede del Archivo de Indias, como también se le conoce. La Lonja de Sevilla está considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y Bien de interés cultural con categoría de Monumento.

martes, 19 de mayo de 2009

Rosalía de Castro nació el 24 de febrero de 1837 en Santiago de Compostela. Fue una poetisa y novelista española en lengua gallega y castellana. Se trata de la figura central del Rexurdimento de la literatura gallega en el siglo XIX, autora de Cantares gallegos (1863), obra fundacional del mismo al ser uno de los primeros libros enteramente escrito en gallego de la Edad Contemporánea. Fue bautizada con los nombres de María Rosalía Rita. Hija de madre soltera (María Teresa de la Cruz de Castro), perteneciente a la baja nobleza gallega, tradicionalmente se ha venido sosteniendo que su padre fue el sacerdote José Martínez Viojo, si bien no existe ninguna prueba documental acerca de la paternidad de éste. Contrariamente a lo que se vino diciendo durante décadas -que se había criado con sus tías paternas en la aldea de Ortoño, pasando a vivir con su madre a los 10 años-, tras los trabajos llevados a cabo por Victoria A. Ruiz de Ojeda sabemos que la infancia de Rosalía transcurrió siempre al lado de su madre,en Padrón. Trasladadas madre e hija a Santiago de Compostela -a una edad difícil de precisar-, en todo caso, Rosalía ya figura, a los 17 años, como partícipe de las actividades del "Liceo de San Agustín". En esa época, sabemos que le gustaban el dibujo, la música y la declamación y, de hecho, participó como actriz en representaciones no profesionales. Contrae matrimonio con Manuel Murguía, erudito cronista de Galicia, al que conoció en Madrid. Al año siguiente da a luz a su primera hija, Alejandra, a la que han de seguir seis hijos más. Vive dedicada a su hogar, a sus hijos y a su marido, pero, debido a los variados puestos de Murguía, el matrimonio vive largas temporadas separado. Esto no fue impedimento para que su marido fuese no solamente el que dio a la imprenta sus Cantares gallegos, sino un constante impulsor de la obra de Rosalía. Cambió de domicilio varias veces, entre Madrid y Simancas, pero en ningún lugar se encontró mejor que en su Galicia natal de donde no salió a partir de 1868. Rosalía nunca disfrutó de una buena salud, estuvo luchando siempre con la enfermedad y a menudo con cierta penuria. En sus obras puede apreciarse su gran personalidad, su carácter recio y una profunda empatía con los desvalidos (en concreto, con la emigración de los campesinos gallegos). Murió de cáncer a los cuarenta y ocho años en su casa de Padrón, que hoy es un museo. A pesar de que pidió que sus restos descansaran en su cantado cementerio de Adina, en Iria Flavia, en 1891 su cuerpo fue exhumado y trasladado al Panteón de Galegos Ilustres en la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval (Santiago de Compostela), donde actualmente se encuentra en 2009.

lunes, 18 de mayo de 2009

"Evocando la lenta libertad de Manuel Altolaguirre".

Poeta español, nacido el 29 de junio de 1905 en Málaga, cuya poesía irradia una gran espiritualidad. Ligado a la generación del 27, en su poesía se advierten influencias iniciales de Juan Ramón Jiménez y de Pedro Salinas y, posteriormente, de Emilio Prados, Vicente Aleixandre y, sobre todo, Luis Cernuda.
La obra poética de Altolaguirre incluye Las islas invitadas (1926), Ejemplo (1927), Soledades juntas (1931), La lenta libertad (1936), Nube temporal (1939), Fin de un amor (1949) y Poemas en América (1951). Además de su labor como poeta, fue importante su actividad en el campo de la creación y edición de revistas, por ejemplo Ambos (1922, con José María Hinojosa), Litoral (1927-1929, con Emilio Prados), y Hora de España (1937-1938). En 1939 se exilió en Cuba. En México, fue productor y guionista de Subida al cielo (1951), de Luis Buñuel. Su paso por el cine experimental se refleja en su largometraje El cantar de los cantares (1959). Es autor de un ensayo sobre Garcilaso de la Vega. Murió el 26 de julio de 1959 en Burgos.